
Si creyéramos en el destino de las ciudades como se cree a veces en el de los hombres diríamos
que Santa Ana goza del fruto del trabajo y la pujanza de sus habitantes.
La naturaleza
ha sido sumamente bondadosa con la ciudad, lo que la convierte en un atractivo
turístico para el país y sobre todo para la zona occidental del mismo. Otro
elemento que no se puede obviar al hablar de Santa Ana, es su catedral. La
construcción de ésta inició en diciembre de 1904, bajo el mando del ingeniero
Aurelio Fuentes, de nacionalidad cubana, tomando el título de Catedral hasta el
11 de febrero de 1913.
Catedral dentro La primera
piedra fue colocada en el año de 1905 cuando era párroco el presbítero Manuel
López Mejía, terminando su construcción en 1956. La Catedral Santaneca conjuga
en su construcción dos estilos arquitectónicos, el gótico bizantino y el
románico, además de poseer tres aspectos, el espiritual por el carácter
religioso de sus habitantes, resaltando la veneración a su patrona, el cultural,
por el valor histórico de la misma y el turístico, por la belleza de sus
paisajes.